
Un Epicentro Espiritual: Los Monasterios de la Santa Madre de Dios y del Santo Profeta Elías en Puebla, México.
- Lucas Iconos
- 14 jun
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Actualizado: 15 jun
Todas las madrugadas, sin excepción, a las 3:30 AM. Repican las campanas que anuncian que es hora de despertar en el Monasterio.
Se trata del Monasterio De la Santa Madre de Dios en San Andrés Hueyacatitla, Puebla; el cual es hijo directo del Sagrado Monasterio de Vatopedi en el Monte Athos, fue fundado por el Archimandrita Pablo Diniz, quien ha traído el patrimonio espiritual incalculable del Monte Athos a México y además es el Abad del Monasterio.
La oración comienza a las 4:00 AM en punto y termina al rededor de las 8:00; si hay Divina Liturgia podría extenderse hasta las 9:30. Posteriormente los monjes, novicios y visitantes, pasan al comedor a hacer la primera de las únicas dos comidas que se hacen en el día. El Abad bendice los alimentos, cada uno toma su lugar y come sus alimentos mientras presta atención a la lectura espiritual hecha por el hermano que tiene dicha obediencia.
Aunque el monasterio reúne Monjes y novicios de distintas nacionalidades además visitantes de distintas partes de México, la hospitalidad y la generosidad extrema que caracteriza a los monasterios ortodoxos hacen sentir al visitante como en casa, nadie se siente como un desconocido sino que genuinamente se ve al otro como un hermano en Cristo.
Después del desayuno, cada monje atiende a su obediencia, sea el huerto, el taller de iconografía, la cocina o la hospedería. También el Padre Abad da a atención y acompañamiento espiritual de los monjes y visitantes.
El orden del día es similar a penas a unos 2 kilómetros de distancia, en el Monasterio Femenino del Santo Profeta Elías. Las Madres se levantan muy temprano para comenzar la oración por el mundo entero, tarea a la que dedican su vida con profundo esmero y amor hacia Cristo y a las almas.

Sus labores consisten en la elaboración de pan en algunas épocas del año, en la confección de prendas monásticas y litúrgicas, además tienen una tienda en donde la comunidad puede adquirir diversos productos.
Lejos del ruido y de las preocupaciones del mundo moderno los Monasterios de La Santa Madre de Dios y del Profeta Elías se han convertido en un oasis espiritual para todos los que tenemos la dicha de ser parte de esta familia espiritual.
La ascesis, forma de vida sencilla y la intensidad de la vida espiritual fundamentada en la oración dan testimonio certero de que es posible vivir conforme a los mandamientos de Cristo en nuestra época, el monasterio funciona como un epicentro donde la oración hecha por los monjes y monjas que han dejado todo por Cristo es escuchada y la gracia que trae como consecuencia se extiende para toda la iglesia, para todo México, Latinoamérica y hasta el último rincon del mundo.
A los pies del Iztaccíhuatl, la espiritualidad del Monte Athos ha echado raíces en tierras mexicanas. Para quien cruza las puertas del Monasterio de la Santa Madre de Dios o del Monasterio del Santo Profeta Elías, el tiempo parece detenerse: la oración ocupa el centro de la vida, la hospitalidad se convierte en un lenguaje universal y el visitante descubre que aún existen lugares donde el cielo y la tierra parecen encontrarse.




Es un lugar q se siente paz tranquilo y una espiritualidad q no se puede describir yo conozco los dos monasterio y es algo maravilloso
Es un lugar donde se respira humanidad cariño y sobre todo el estar con Dios y nuestros hermanos